top of page
Buscar

🔁 “Te lo dije mil veces ya…” (y aun así no funciona)


Hay una frase que se repite en muchísimas casas y familias:

“Te lo dije mil veces ya.”

“¿Cuántas veces tengo que repetírtelo?”

“Siempre tengo que decirlo todo veinte veces.”


Y llega un momento en el que sentimos frustración. Cansancio. Incluso enfado. ¿Os suena?


Porque parece que nuestros hijos o hijas no escuchan.

Pero en muchas ocasiones no es que no escuchen. Es que repetir no es la forma en la que mejor aprende el cerebro. Y entender esto cambia mucho la manera de acompañar.



🧠 Qué pasa en el cerebro cuando repetimos mucho


Cuando repetimos una orden muchas veces pasan varias cosas.

Primero, el cerebro infantil aprende algo muy rápido: no hace falta actuar a la primera. Si siempre llega una segunda, tercera o cuarta repetición… ¿para qué moverse antes?


Además, cuando el tono empieza a subir (algo muy humano cuando estamos cansadas), el cerebro del niño o niña puede entrar en modo defensa o desconexión.


Y cuando el cerebro está en defensa… no aprende, solo reacciona. Por eso a veces parece que cuanto más repetimos, menos funciona.



👀 No siempre es falta de escucha


Muchas familias dicen: “Es que no me escucha”. Pero a menudo lo que ocurre es otra cosa.


Puede que esté:

  • concentrado en lo que está haciendo

  • cansado

  • en modo juego

  • necesitando más autonomía

  • o simplemente probando hasta dónde llegan los límites


Los niños y niñas no están programados para obedecer automáticamente. Están programados para explorar, probar y aprender.


Y eso a veces choca con nuestras prisas o exigencias.



🌿 De repetir órdenes a generar cooperación


Desde la disciplina positiva no buscamos obediencia automática. Buscamos cooperación.


Y para que aparezca la cooperación suelen ayudar pequeñas cosas como estas:

✔ Conectar antes de pedir

Acercarnos, tocar el hombro, agacharnos a su altura. A veces una mirada vale más que tres órdenes desde la cocina.

✔ Decirlo una vez… y esperar

El cerebro necesita unos segundos para cambiar de actividad.

✔ Involucrar en lugar de ordenar

“No recojas” puede convertirse en “¿Recogemos juntos estos tres juguetes primero?”

✔ Usar acuerdos y rutinas

Cuando algo está acordado, no depende de repetir cada día.



⏸️ Y si ya estamos atrapadas en el bucle de repetir


A todas y todos nos pasa. Repetimos. Volvemos a repetir. Y al final acabamos diciendo algo que no queríamos decir.


En esos momentos puede ayudar parar el patrón.

Acercarnos.

Bajar el volumen.

Cambiar la forma.


A veces basta con decir: “Creo que te lo dije ya demasiadas veces. Voy a intentarlo de otra manera.” No hace falta hacerlo perfecto. Hace falta darse cuenta.



💛 Un recordatorio para las familias


Repetir mucho no significa que lo estemos haciendo mal.

Significa que estamos cansados. Que vamos con prisa. Que estamos intentando que el día funcione y que no llegamos a todo como ser humanas que somos.


La disciplina positiva no nos pide ser perfectos o perfectas.


Nos invita a mirar lo que no está funcionando y probar algo diferente.


Y muchas veces el cambio no está en decirlo más veces. Está en decirlo de otra manera.


💬 ¿Qué es lo que más repites tú? Os leemos con cariño. 🌻

 
 
 

Comentarios


Rúa Angel Llanos, 14

Coia, 36209 Vigo, Pontevedra

886 30 98 56

  • instagram-new (1)
  • twitterx--v2

Horario

Lunes a Viernes:

10:00 a 14:00

y 15:30 a 19:30

Sábado:

Cuentacuentos gratuito al aire libre | 11:30

Firma-logos-MAIV-2025-24-25-blanco.png

© 2025 Creado por el Programa de Empleo MAIV Garantía Xuvenil 2024

Esta empresa foi beneficiaria das Axudas do Programa EMEGA:
Esta actuación está cofinanciada pola Unión Europea co obxectivo de fomentar o emprendemento feminino en Galicia

si429a_modelo_cartel_fse_3_page-0001.jpg
bottom of page