❌ “No quiero”: cuando la oposición aumenta
- Mi Rincón Favorito
- 19 ene
- 2 Min. de lectura

Hay bastantes etapas —y días— en los que parece que todo se convierte en un “no”.
No quiero vestirme.
No quiero cenar.
No quiero recoger.
No quiero ir.
Y no es solo una vez. Es muchas. Seguidas. Intensamente.
Las y los peques ponen más límites, prueban los nuestros y el ambiente en casa se tensa con facilidad. Las personas adultas acabamos agotadas, dudando, enfadadas o preguntándonos qué estamos haciendo mal.
Desde la Disciplina Positiva, esta etapa no se mira como un problema de conducta, sino como una fase de desarrollo y de búsqueda de autonomía.
🧠 Qué hay detrás del “no quiero”
El “no” es una de las primeras formas que tienen niños y niñas de decir:
“quiero decidir”
“necesito sentir control”
“esto es demasiado para mí”
“no sé cómo expresar lo que me pasa”
Su cerebro aún está en construcción, especialmente la parte encargada de:
regular impulsos
gestionar frustración
ver consecuencias a largo plazo
Por eso, cuando algo les desborda, el “no” sale antes que cualquier otra palabra. No es desafío consciente. Es comunicación.
🌱 La mirada de la disciplina positiva
La Disciplina Positiva nos recuerda algo clave: poner límites no está reñido con respetar. Ni se trata de imponer por la fuerza, ni de ceder para evitar conflictos.
Se trata de combinar:
amabilidad (validar lo que sienten)
firmeza (sostener lo necesario)
El objetivo no es que obedezcan sin rechistar, sino que aprendan a cooperar desde la conexión.
✨ Cómo acompañar el “no” sin entrar en luchas de poder
Algunas ideas prácticas que pueden ayudar en el día a día:
🔸 Valida antes de dirigir
“entiendo que no te apetezca vestirte ahora. y aun así, necesitamos salir.”
🔸 Ofrece opciones limitadas
“¿prefieres ponerte esta camiseta o esta otra?”(sentirse parte reduce mucha oposición)
🔸 Habla desde tu límite, no desde la amenaza
“no voy a dejar que me hables así. cuando estés más tranquilo, seguimos.”
🔸 Anticipa lo que va a pasar
“en cinco minutos apagamos la tele y vamos a cenar.”
🔸 Elige batallas
no todo merece un conflicto. pregunta: ¿esto es importante ahora mismo?
🔸 Cuida el tono más que las palabras
el cerebro infantil escucha más cómo lo dices que lo que dices.
🌷 Y para ti, que acompañas
Cuando los “no quiero” se acumulan, también aparecen los tuyos:
no puedo más
no tengo paciencia
no sé qué hacer
Y eso también importa.
Acompañar una etapa de oposición cansa. Mucho. No porque lo estés haciendo mal, sino porque sostener límites con calma requiere energía emocional.
Algunos recordatorios suaves para ti:
no tienes que ganar cada batalla
no necesitas hacerlo perfecto
reparar también educa
descansar es parte de criar
Cada vez que eliges parar, respirar y volver a intentarlo, estás enseñando algo muy valioso, aunque no se note al momento.
🌾 Un recordatorio suave
El “no” no es el final del camino. Es el inicio de una habilidad que se está formando: la de decir quién soy y qué necesito.
Con límites claros y conexión, ese “no” poco a poco se transforma en:
“ayúdame”
“aún no puedo”
“necesito tiempo”
Y eso también es crecer.
💬 ¿Estáis viviendo una etapa de muchos “no quiero” en casa? ¿Qué es lo que más os cuesta acompañar? os leemos con cariño. 🌻





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