💛 Respeto mutuo: educar sin obediencia ciega
- Mi Rincón Favorito
- hace 5 días
- 3 Min. de lectura

En muchas familias aparece, antes o después, esta preocupación: “si no obedece, ¿me está faltando al respeto?” “si cedo, ¿pierdo autoridad?” “si no hago que me haga caso, ¿qué aprende y cómo lo hace?”
Venimos de una idea muy arraigada: respeto como obediencia. Que respetar es hacer lo que una persona adulta dice, cuando lo dice y como lo dice. Pero la Disciplina Positiva nos invita a mirar el respeto desde otro lugar: el respeto mutuo.
No se trata de perder autoridad, sino de ejercerla de una forma que cuide el vínculo y enseñe habilidades para la vida.
🧠 Qué significa respeto para un niño o una niña
Para una criatura pequeña, el respeto no es un concepto moral. No es algo que “decidan” tener o no. Su cerebro aún está aprendiendo a:
regular impulsos
ponerse en el lugar del otro
tolerar la frustración
entender consecuencias
Cuando no hacen caso, interrumpen, gritan o dicen “no”, no están faltando al respeto: están actuando desde su nivel de desarrollo.
Esperar respeto adulto en un cerebro infantil es pedirle algo para lo que todavía no está preparado.
🌱 La mirada de la disciplina positiva
La Disciplina Positiva propone una base clara:
el respeto no se impone, se modela.
Y habla de respeto mutuo, que significa:
respeto por las necesidades de la persona adulta
respeto por las necesidades de la criatura
No es “yo mando y tú obedeces”, ni tampoco “tú haces lo que quieras”.
Es una relación donde hay jerarquía (la persona adulta cuida y decide), pero también hay dignidad para ambas partes.
✨ Autoridad no es autoritarismo
A veces se confunden.
🔹 Autoritarismo
impone sin explicar
usa el miedo, el castigo o la amenaza
busca obediencia inmediata
🔹 Autoridad respetuosa
pone límites claros
explica, sostiene y acompaña
busca aprendizaje a largo plazo
Una persona adulta puede decir “no” con firmeza sin humillar. Puede sostener un límite aunque la otra persona se enfade. Eso no es perder autoridad: es ejercerla con seguridad.
✨ Cómo se ve el respeto mutuo en el día a día
Algunos ejemplos concretos:
🔸 hablar con firmeza sin gritar: “no voy a dejar que me pegues. estoy aquí contigo.”
🔸escuchar sin ceder en lo importante: “entiendo que no te guste lo que te pido. aun así, ahora toca recoger.”
🔸 separar conducta de identidad: “no me gusta lo que hiciste” en lugar de “eres malo”.
🔸 permitir el desacuerdo: pueden enfadarse contigo… y seguir estando a salvo contigo.
🔸 reparar cuando nos equivocamos: “antes grité. lo siento. lo intentamos otra vez.”.
Cuando un niño o una niña se siente respetada, aprende a respetar. No por miedo, sino por vínculo e imitación, gracias a las neuronas espejo.
🌷 Y para ti, que acompañas
A veces el miedo que tenemos no es a que no nos respeten. Es sentir que perdemos el control. Que no sabemos cómo sostener sin imponer.
Y ahí también hace falta mucha amabilidad.
No tienes que hacerlo perfecto. No necesitas que te obedezcan siempre para estar educando bien. Tu calma, tu coherencia y tu capacidad de reparar enseñan más que cualquier castigo.
Educar desde el respeto mutuo también es aprender a confiar en el proceso.
🌾 Un recordatorio suave
El respeto que queremos que tengan mañana se construye hoy. No con miedo, sino con ejemplo. No con obediencia ciega, sino con relaciones seguras.
La Disciplina Positiva nos recuerda que el verdadero respeto nace cuando alguien se siente visto, escuchado y sostenido, incluso cuando hay límites.
💬 ¿Qué significa para ti “respeto” en la crianza? ¿te resuena más la obediencia o el respeto mutuo? os leemos con cariño. 🌻





Comentarios