✨ Volver despacio también es volver (enero, emociones y expectativas desde la disciplina positiva)
- Mi Rincón Favorito
- 12 ene
- 3 Min. de lectura

Enero llega siempre con una sensación extraña.Por un lado, el calendario cambia y parece que todo invita a “empezar de nuevo”. Por otro, el cuerpo y las emociones aún están saliendo de las fiestas, del desorden de horarios, de los encuentros intensos, del cansancio acumulado del trimestre.
En muchas casas se nota: a las criaturas les cuesta más madrugar, hay más enfados pequeños, menos paciencia, más “no quiero”, más sensibilidad. Y las personas adultas tampoco estamos mucho mejor: volvemos al trabajo, a las rutinas, a las exigencias… con la cabeza llena de expectativas para el nuevo año y las pilas todavía a medio cargar.
Desde la Disciplina Positiva, enero no es un mes para exigir más. Es un mes para acompañar el aterrizaje.
🧠 Qué pasa en enero (por dentro)
Después de las fiestas, el cerebro infantil —y también el adulto— necesita tiempo para reajustarse.
Hubo:
cambios constantes de rutina
más estímulos de lo habitual
emociones intensas (ilusión, cansancio, frustración)
menos estructura externa
Cuando todo eso termina de golpe y volvemos a horarios, normas y obligaciones, el sistema nervioso necesita transición, no presión.
Por eso en enero es normal ver:
más dificultad para concentrarse
más resistencia a volver al cole o a las tareas
más emociones a flor de piel
menos tolerancia a la frustración
No es retroceso. Es ajuste.
🌱 Menos propósitos, más presencia
El inicio de año suele venir cargado de frases como: “este año sí”, “hay que ponerse las pilas”, “ahora toca hacerlo mejor”.
Desde la Disciplina Positiva, cambiamos un poco la mirada: no se trata de hacer más ni mejor, sino de estar más presentes en lo que ya hacemos.
Las criaturas no necesitan nuevos objetivos en enero. Necesitan:
previsibilidad
estructura amable
acompañamiento emocional
sentirse seguras mientras todo vuelve a colocarse
Y eso empieza por bajar expectativas irreales, tanto hacia ellas como hacia nosotras.
✨ La rutina como cuidado, no como castigo
Volver a la rutina no es castigar el disfrute de las fiestas. Es volver a un lugar que da seguridad.
Desde la disciplina positiva, la rutina:
ordena el día
reduce decisiones innecesarias
ayuda al cerebro a anticipar
calma el sistema nervioso
Pero no tiene que volver de golpe ni perfecta.
Algunas ideas prácticas para enero:
recuperar horarios poco a poco
explicar lo que va a pasar cada día
aceptar que el foco y la energía tardan en volver
dividir tareas en pasos pequeños
priorizar el descanso y el juego libre
Enero no es para correr: es para recolocarse.
🌷 Y para ti, que acompañas
Tú también estás volviendo. A la rutina, al trabajo, a las responsabilidades, a sostener a otros mientras intentas sostenerte a ti.
Si en enero te notas:
más cansada
menos paciente
con menos ganas de “hacerlo todo bien”
no es falta de ganas. Es cansancio acumulado.
Algunos recordatorios suaves para ti:
no tienes que empezar el año perfecta
puedes ir más despacio
puedes elegir pocas cosas importantes
puedes soltar lo que no es urgente
Acompañar desde la disciplina positiva empieza por tratarte con la misma amabilidad que ofreces.
🌾 Un recordatorio suave para empezar el año
Enero no pide grandes cambios. Pide presencia.
Pide observar, escuchar, ajustar y acompañar. Pide menos ruido externo y más conexión.
Porque volver despacio también es volver, y hacerlo con cuidado es una forma muy bonita de empezar el año.
💬 ¿Cómo está siendo este inicio de año en casa? ¿Se nota la vuelta o todavía estáis aterrizando? Os leemos con cariño. 🌻





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